Las maras: ¿hay esperanza?

Debo empezar aclarando que todas las fotos incluídas en este blog fueron tomadas de otros blogs en diversos puntos de internet y de ninguna tengo autoría o derechos algunos. Son solo un muestrario de diversas imágenes de las menos crudas que ilustran este fenómeno y que apoyan lo que voy a discutir.

En lo personal tuve un primer acercamiento con el temo en el año 1,987 al estudiar en un instituto experimental de la zona 1 de la ciudad de Guatemala. Mi acercamiento fue como lo es ahora, lejano y de más una observación y expresión de opiniones. En ese año cursaba tercero básico en este instituto y fui elegido presidente de la asociación de estudiantes. Siendo aún tiempos convulsivos y estando de moda las “huelgas” aun entre estudiantes de esos niveles fue un tanto difícil estar al frente de una asociación de alumnos, pero no me llevo para nada el crédito, pues tuvimos la dirección de excelentes maestros con quienes pasábamos tan buenos tiempos y aprendíamos tanto que nadie quería perder su tiempo apoyando huelgas innecesarias y causas desconocidas. Así que no, mi contacto con el tema no fue por experiencia propia, mas bien fue porque en medio de una excelente relación con diferentes instituciones como el “Plan Nacional de la Juventud” y algunas asociaciones  de estudiantes decidimos realizar un foro sobre el fenómeno de las  maras y su incidencia en la sociedad. Hay que tomar nota que era 1,987 y ya era un fenómeno considerable aunque nadie imaginaba las dimensiones que tomaría.

El estudio de Demoscopía es completísimo y toda una pieza de colección y de consulta para quienes quieran investigar el tema más a fondo. En lo personal leí una parte y encontré datos muy interesantes que me llevaron a interesarme de nuevo en el tema como hace ¡22 años!, no puedo creerlo pero así ha pasado el tiempo.

Me llamaraon la atención muchos temas pero especialmente el hecho de que los pandilleros no necesariamente pasan todo el tiempo cometiendo actos ilícitos y hechos violentos. Se habla de que el ocio es una de las principales ocupaciones de los pandilleros y eso llamó mi atención, es una buena llamada de atención sobre qué hacer para evitar la contaminación de nuestros jóvenes por estas culturas y por este flagelo. Para mí es importante generar actividades y ocupaciones para las nuevas generaciones, los jóvenes deben pasar menos tiempo sentados y desocupados y más tiempo haciendo cosas. En años anteriores se nos enviaba a hacer algo siempre que había vacaciones, recuerdo haber trabajado para la empresa eléctrica, para un carpintero e incluso para un sastre, no me volví experto en ninguna de esas ocupaciones pero me mantuve ocupado y enfocado mientras pasaban las vacaciones.

No me gusta ver el fenómeno como una pérdida de la esperanza, como que nada se puede hacer y todos estamos perdidos. Creo que los fenómenos que son estudiados nos dan la oportunidad de aprender y de crear situaciones que contrarresten los efectos negativos de los mismos.

Es muy notable que los pandilleros que se aglutinan en las pandillas tienen familias que mantener y colaboran activamente al sostenimiento de las mismas. Lo que es más preocupante aun es que cuando los pandilleros son encarcelados las economías de sus hogares se ven afectadas (y no estamos apoyando las actividades que generan esos ingresos) y luego generan en sí más violencia y delincuencia manteniendo el círculo vicioso. Los sistemas que refuerzan el encarcelamiento no han demostrado hasta ahora mayor mejora en el fenómeno.

El enrolamiento de jóvenes es quizá el fenómeno más triste a mi parecer, pues una gran cantidad de los mismos se ven forzados a integrarse por dos razones principales, primero porque son literalmente forzados por pandilleros de sus barrios y colonias y luego porque la violencia imperante los obliga a integrarse en grupos de pandillas para defenderse de los otros grupos que buscan ejercer el poder.

Las actividades de las pandillas se han visto fortalecidas por el fenómeno de que los grandes delincuentes y traficantes las han utilizado para sus tareas sucias de extorsión, protección, y narcomenudeo.

La historia pareciera no tener final feliz pero yo veo esperanza, hace pocos meses dos pandillas rivales se reconciliaron y decidieron tomar el camino del perdón y de la búsqueda de Dios. En lo personal creo que es el único camino, busquemos a Dios, oremos por nuestro país y veremos una mejor Guatemala, con jóvenes creciendo sanos y libres y sobre todo con planes de futuro, planes de bien y no de mal.

Advertisements

Leave a comment

Filed under Uncategorized

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s